Monos y Chocolate

IMG_0653

Llevo todo el día con mono galletero. No de comer galletas, que también, sino de hacer. Yo soy así de rara. Ni llegar tarde del trabajo ni tener más necesidad de hacer la cena que el desayuno de la mañana me han desviado de mi propósito: hacer galletas.

Además el mono ha tomado forma de galleta con copos de avena. Tampoco sé muy bien por qué pero era eso o nada. De hecho llevo un par de días ojeando recetas, intentando buscar el equilibrio perfecto de sabor y poco porcentaje de mantequilla para engañarme hasta pensar que estoy desayunando algo hiper sano.

IMG_0647

IMG_0659

IMG_0663

Al final hoy volviendo de trabajar entre explorer y explorer en el móvil (mientras conducía) me he decantado por unas galletas del blog Sprouted Kitchen con los necesarios copos de avena, nueces, chocolate y alguna cosa más que he decidido no añadir. Pues nada, ha sido abrir la puerta, el explorer de la tableta, buscar la receta en google para ponerme con ello y ha aparecido otra entrada en la página de búsqueda, también de Sara (la del blog de antes), pero esta vez de su libro que, a pesar de haberme jugado la vida 20 minutos antes en el coche me ha parecido mucho más original y llamativa que la que tenía en mente.

Antes de meterme en faena con la receta y las anécdotas de la tarde he de decir que aunque no me suelo creer los rollos moñis de amor cibernético, de parejas que demuestran su amor por las redes sociales y de las fotos de parejitas Sara y Hugh ME ENCANTAN. No sé qué tienen y obviamente viviendo al otro lado del globo no los conozco de nada pero me parecen sinceros, sencillos y monísimos. Encima hacen el tándem perfecto: ella cocina y escribe y él hace las fotos. A veces hasta me sirven de consuelo y pienso que si mis fotos no son todo lo bonitas que me gustaría no es culpa mía, sino de la falta de habilidades fotográficas del homólogo de Hugh. ¿El colmo de la tontería? Si, pero una tiene que consolarse con algo…

Vuelta a las galletas, os cuento por qué he decidido pasar del plan inicial y lanzarme a esta nueva receta. Resulta que Sara, muy cuca ella decidió un día coger la típica receta de shortbread y sustituyó la harina de trigo por una mezcla de harina de arroz y copos de avena pulverizados. Por si con eso no os convenzo del todo, añadidle unos chorretones de chocolate por encima y escamas de sal maldon sobre el chocolate para los que como yo, pierden (lo que pierden) por un poco de sal con el chocolate de cada día.

IMG_0672

IMG_0676

 Pues eso, que ahora ya entendéis el cambio de estrategia. El problema es que Sara pone todas las medidas en “cups”  (incluida la mantequilla) y yo, ingeniera, pero tonta que soy, he olvidado la regla básica del kilo de plumas y el kilo de plomo y he hecho la misma  conversión a gramos para el harina, para los copos de avena y para la mantequilla. En fin…digamos que he tenido que ir añadiendo mantequilla derretida y huevo batido a la cantidad ingente de copos de avena pulverizados que había en el bol y puede que este intento no salga todo lo bueno que debe salir.

Eso sí, ¡repetiré con o sin novio fotografo!

La receta, (en cups) para que penséis porque al fin y al cabo la que ha llegado tarde del trabajo y no quiere pensar ahora soy yo!

IMG_0675