Un reto y una ensalada de lentejas

por memyselfandmykitchen

IMG_8085

IMG_8082

El otro día se me ocurrió un reto. No sé si por vaga o por el hecho del reto en sí. Consistía en que Elena pasase por el mercado antes de venir a casa y cogiese, al azar, o por lo que le llamase la atención en ese momento, unas cuantas cosas en el mercado. Con esos ingredientes yo haría la cena en menos de media hora. Para que el reto además no nos hiciese sentirnos culpable había pensado en centrar su atención en el mercado en el puesto de verduras. Iba a ser una forma de intentar comer mejor: no solo comer verduras, sino verduras frescas y no restos semi resquebrajados que llevan un mes en la nevera, y de inventar recetas sobre la marcha.

¿El fallo? que para cuando Elena sale del despacho…ni verduras ni torreznos ni he aguantado yo sin cenar, así que mi brillante plan parece que se va al traste. ¡Con lo encantada que estaba yo con mi idea!. No sé si bajar con los ojos cerrados a la frutería, que me de cuatro vueltas el frutero hasta que me maree, y señalar hacia tres puntos para elegir al azar los ingredientes de lo que será mi cena. LO tengo que meditar…

IMG_8090

IMG_8092

Mientras tanto lo que sí os puedo enseñar es una ensalada de lentejas que está buena. Parece una frase tonta, pero ojo, no lo es. Llevo AÑOS queriendo hacer una ensalada de lentejas buena, pero o las lentejas no quedan bien cocidas, o el aliño no me gusta…no sé…debe ser mi naturaleza puñetera que se empeña en intentar conseguir lo que parece imposible. La solución a todas mis penas la encontré en el libro de Ottolenghi que hace que te den ganas de coger un vuelo a Londres solo para ver esos mostradores con esas montañas de comida que te llaman sin parar. Como los billetes de avión están un poquito caros lo que sí puedes hacer es arrasar en el mercado comprando verduras y hacer alguna de sus ensaladas para llevarte al trabajo de tupper, ya que muchas de las cosas que tienen son para comer a temperatura ambiente.

Esta ensalada en concreto está buenísima: no es ni demasiado fuerte ni demasiado ligera. El bacon y el queso he de reconocer que ayudan, pero definitivamente lo que creo que es la clave es ese aliño a base de chalotas, aceite y vinagre que hace que el plato sea súper sabroso. De hecho el día que la probé hubo más conejillos de indias que estaban dispuestos a que no les gustase nada, pero a los que les gustó.

¡Así que no hay excusas! Mientras yo me debato entre el experimento de taparme los ojos en la frutería o preparar algún tupper para luchar contra los muslos prominentes que se me están poniendo gracias a la comida del comedor del trabajo, os dejo hacer la ensalada. Además…si este año no va a hacer calor hasta septiembre, esta ensalada ¡deja de ser una opción solo de invierno!.

Ensalada de Lentejas, Bacon y Gorgonzola

(para 2-4 como entrante)

Yo adapté un poco la receta a lo que tenía: en lugar de echar cerezas ácidas secas eché pasas, y creo que el punto dulce le venía bien, así que cada uno que innove en función de sus gustos. Todavía no soy una experta en lentejas pero me da la impresión de que el tiempo de cocción varía de unas a otras, con lo cual recomiendo las lentejas verdes y no las del puchero de lentejas de toda la vida, pero si alguien es más entendido/a en estos lares, que se guíe por su instinto. Por último pongo las cantidades exactas que vienen en el libro pero yo estas cosas prefiero hacerlas a ojo.

125gr lentejas verdes (puy lentils)

2 hojas de laurel

2-3 chalotas (también valen cebollas – menos, lógicamente)

3 cucharadas de agua

1 cucharadita de azúcar

60gr pasas

70ml vinagre de vino tinto

8 lonchas de bacon

80gr espinaca baby

120gr queso gorgonzola

aceite de oliva, sal y pimienta

1. Lavar las lentejas con agua fría y escurrir con un colador. Echar en un cazo con suficiente agua para cubrirlas tres veces, añadir las hojas de laurel, calentar el agua hasta que hierva y, tras bajar el fuego, dejar que se cuezan durante unos 20 mins, hasta que estén “al dente”.

2. Mientras tanto, hacer la salsa: cocinar las chalotas en una sartén con un poco de aceite y un poco de sal a fuego medio hasta que estén blandas y doraditas. Añadir el agua, azúcar, pasas y vinagre y dejar reducir unos minutos hasta que la salsa quede espesa. Salpimentar.

3. Cuando las lentejas estén hechas, colarlas y echarlas inmediatamente en el cazo con la salsa para que absorban todo su sabor. Remover, probar y ajustar la sal otra vez. Tener en cuenta que luego añadiremos el queso y el bacon que son salados. Dejar a un lado a que se enfrie.

4. Freir el bacon y colocar en un plato con una servilleta para que absorba el exceso de grasa.

5. Cortar el bacon en trozos y añadírselo a las lentejas, junto con las espinacas baby y los trozos de queso gorgonzola.

IMG_8071

Anuncios