Diario de cenas de días corrientes: El Lunes

por memyselfandmykitchen

Un día difícil el lunes…parece que también se refleja aquí: una foto de la que no estoy muy orgullosa y una pasta utilizando las judías que me quedaron el domingo (ya os dije que las bandejas vienen calculadas para una familia de 15…¡gemelos!). No es que sea nada especial, pero es lo de siempre, con un poco de parmesano, pimienta y vino blanco, te sacas una pasta decente de debajo de la manga ¡en menos que canta un gallo!.

El otro día comprando parmesano descubrí el dilema de todo comprador gourmet en enero. Primero tengo que aclarar unas cuantas cosas: a finales de enero las hermanas Martínez preferimos no consultar la cuenta porque digamos que todo lo que se enriquece Amancio Ortega nos empobrecemos nosotras. Además hay que tener en cuenta que las hermanas Martínez le echan parmesano a todo. Da igual, lo consumimos a cantidades industriales: en pasta, en ensalada, en tostada….un día de estos se lo echo a una tarta…

Lunes...
Pues bien, teniendo en cuenta estos antecedentes, me vi el otro día ante un dilema: ¿comprar la versión menos buena pero más económica: el “grana padano” o tirar la casa por la ventana con el regiano?. Dudé, reconozco que dudé: mi lado gourmet combatía con mi lado austero (hasta hoy no sabía que tenía) hasta que, finalmente, ganó mi lado austero-práctico. 200gr por 9 euros para que lo ralles encima de cualquier cosa y la mitad acabe en la encimera o en el suelo de la cocina…¡como que no!. Mi lado gourmet se avergüenza, y mucho. De hecho piensa que este tipo de cosas no debería contarlas en este tipo de sitios,  pero este mes he dado rienda suelta también a mi lado “sigue a Elena en su cruzada por descubrir tiendas en las que una camisa blanca sencilla sencilla en rebajas cuesta 100 euros pero que, nada más verla sabes que quieres, que necesitas y que no puedes vivir sin ella” y en un mismo mes una no puede tener tantos lados, así que, sientiéndolo mucho, reservo el gourmet para los otros 11 meses del año.

Al tema: la pasta. Esta receta vale para cualquier pasta con cualquier verdura que tengas por casa: salteas la verdura con aceite y sal mientras cuece la pasta y mientras encargas a tu pinche de cocina que vaya rallando los 200gr (vale, me he pasado, pero un buen puñado) de parmesano (barato-shhhh no se lo digas a nadie). Cuando las verduras estén hechas, añades un buen chorro de vino blanco a la sartén y cocinas hasta que se evapora el alcochol. Mientras tanto tu pinche ya tendrá la montañita de parmesano preparada, a la que añades un poco de pimienta molida y cualquier otra hierba/especie que pegue: tomillo, nuez moscada…Como os he contado otras veces y para el asombro de tu pinche antes de escurrir la pasta coges una tacita de agua de cocción y la apartas (por si hace falta). Llegado el momento de la verdad escurres la pasta, la echas a la sartén con la verdura y la salsita, lo mueves bien apartado del fuego y añades el parmesano. Aquí es donde si ves que la cosa está quedando un poco seca tirás del agua de cocción que has cogido (poco a poco) para soltar la salsa. Y ya está: pasta para aprovechar lo que tengas en la nevera y que encima ¡está buena!

 Un regalito sorpresa!!!

Como la foto de la pasta estaba un poco sola, casi que meto también la del regalito que me acaba de traer Elena a casa. No es por dar envidia ni nada…solo os digo que si pudiera y tuviera un poquito menos de sentido del ridículo me lo pondría mañana para ir a trabajar…el viernes para salir (o quedarme en casa), el sábado idem, el domingo idem….

Anuncios