Propósitos de Año Nuevo…

por memyselfandmykitchen

 

Ya estamos todos con los propósitos de año nuevo. Yo voy a pasar de propósitos de “la vida en general” porque acaban degenerando en filosofadas y en el fondo son siempre los mismos. Por eso me voy a centrar en éste, mi querido blog y en el día de hoy, 3 de enero.

2013

¿Que cómo empiezo el año?. Pues más o menos como lo acabé: con retraso. Hay veces que me estreso solo de escucharme a mí misma. Quiero hacer tantas cosas que nunca llego. Nunca llego porque es IMPOSIBLE llegar. Mi cabeza debe pensar que los humanos no necesitamos dormir, que el whatsapp no existe y no te hace perder tiempo…no lo sé.

La rutina de la semana del 2012 ha sido la siguiente: según me despertaba los lunes, mientras iba medio dormida en la ruta (medio dormida unas narices, porque mi cabeza en ese estado parece un partido de tenis de cuadruples, ni dobles ni leches, que si pelota por aquí, pelota por allá…), empezaba hacer listas y el “plan de la semana”. El plan de la semana suponía que cada día podría dedicarle (no sé cómo) unas 5 horas al blog. Llegaba el domingo, que es cuando cambiamos las sábanas de las camas, eran las 11.30pm y Ana todavía no había hecho la cama…pues con el blog, ¡parecido!. De la lista de tareas pendientes acababa haciendo un “tick” en la mitad. El problema es que hasta cuando había conseguido publicar dos entradas esa semana, seguía pensando que ni había hecho pan casero, ni conservas para todo el invierno, ni manteles “home made”. Pero Ana, ¿a quién coño le habría dado tiempo a todo eso?. Yo creo que ni a Jamie Oliver en modo “15 minute meals”.

Por eso mi gran propósito para el año que viene es SER REALISTA. Yo no me puedo aplicar el dicho ese de soñar lo imposible porque se me va de las manos.Voy a intentar ir poco a poco porque si no estreso hasta a los que me rodean. Nada de llegar a casa el viernes y empezar a decirle a Elena que tengo en la lista unas 50 actividades para el fin de semana, que sé que no me va a dar tiempo, pero que ¡cómo me voy a poner a ver una película después de comer si solo llevo hechas 5 de las 50!.

De todas formas como en un día (porque por mucho que digan lo del año antes de ayer era el año pasado) no se cambia a nadie, ahí va una lista de cosas que tengo pendientes del año pasado  que revolotean en mi cabeza asociadas al sentido de culpabilidad que tenías cuando, en lugar de estudiar para el próximo examen, te ponías hasta a recoger armarios. ¡Qué triste madre mía, en vez de propósitos a cumplir tengo propósitos antiguos no cumplidos!

1. Hacer pan casero

Llevo queriendo hacer pan casero, del bueno, del que no lleva levadura, sino que la levadura la haces tú a base de agua, harina y sal, desde octubre más o menos. Tengo el libro, tengo las ganas, me ha faltado el tiempo y encontrar una buena harina porque según dice Chad Robertson en el libro Tartine, no debería usar harina del súpermercado. Ya majo, pues ¡a ver de dónde me saco yo un molino a estas alturas de la vida!

bread collage

2. Publicar una entrada de un amigo que me pasó hace un mes o dos y que yo (¡mala, niña mala!) todavía no he publicado

Lo peor es que estaba asociada al otoño y el otoño…digamos que ya pasó. Lo bueno es que en cuanto a recetas se refiere, asumamos que el otoño y el invierno son primos hermanos, así que espero que el autor no me odie por el retraso – ¡de esta semana no pasa!

3. Aprender a cocinar pescado

Ejem ejem…creo que hice un día algo con unos salmonetes que me compró mi madre y ya está. Además se me había ocurrido una idea que me encantó: ir al mercado con la cámara en mano, hacerle fotos al pescado, a la carne, al pescadero, al carnicero y empezar por identificar los distintos peces antes de aprender a cocinarlos. ¿Qué ha pasado? Pues que me ha dado vergüenza, sinceramente. Una tiene mucho cuento, pero a veces se serena y se acobarda. Como sigo pensando que es buena idea y que no soy la única que no distingue un bicho de otro, lo dejaré como algo pendiente para este nuevo año…

fish

fish market

4. Hacer un video

Esta idea siempre me ha gustado. Me falta la casa del campo con las ventanas por las que entra una luz increíble, la encimera de mármol y el carisma de Jamie Oliver o Nigella Lawson. Y en el caso de no querer “sacar la cara” habrá que hacer algo con esas manos y esas uñas que Dios me ha dado, porque así puedo hacer un documental de cajeras del “Día”, más que un video divino de la muerte a lo Tiger in a Jar.

video

5. Comprar la fruta, la verdura y los huevos directamente de la fuente: los agricultores

También quería investigar el tema de los grupos estos que se juntan precisamente para eso, pero al final la solución fácil nos la dio el vogue gourmet de enero. Esta semana vamos a probar a hacer un pedido a La Huerta Fresca para probar.

markets

6. Hacer “el descubrimiento culinario de la semana”

Un día se nos ocurrió a Elena y a mí establecer una rutina: probar  cada semana un queso guay, de esos caros y monos monísimos que da cosa hasta comerse para ir haciendo una “biblioteca del queso” o algo así…Al final lo hicimos un día solo, pero yo creo que este año deberíamos “sacrificarnos” por el blog.

queso

7. Entradas pendientes

Tengo fotos de cosas que hice hace meses, de las que no he publicado nada y el problema es que cuando se pasa el tiempo, ni la comida es “de temporada”, ni tienes las mismas ganas de contar la historia.

8. Hacer manteles, servilletas y demás

Elena estas navidades se ha convertido en una virtuosa de la máquina de coser, ayer me traje agujas de ganchillo para hacer los rebordes (tranquilos, nada de tapetes de la abuela, esto queda bien, ¡os lo juro!), así que solo me queda ir en busca de telas un día, cortar, coser, hacer ganchillo…¡casi nada, vamos!.

manteles

9. Sumarme a Elena en su cruzada por una alimentación más sana

Un día le voy a capar internet, porque a su conocimiento enciclopédico de productos de belleza, el 21 de diciembre sumó una obsesión por un cambio radical en su vida. Yo lo llamé “Elena y unas navidades ecológicas”. Ahora que estamos todos atiborrándonos a turrón y demás guarrerías, ésta está que si con el rooibos, que si con la rebanada de pan (integral, claro está), con el pavo, con las caminatas de 1 hora (se ve que de 59 minutos no hace nada, pero de 61 te quita la celulitis, la retención de líquidos y vete tú a saber qué más). Como sé que ni ella ni yo renunciaremos al mcdonalds, tampoco creo que haga daño intentar metalizares a más fruta y menos galletas y guarrerías, así que Elena: ¡te apoyo!.

De hecho ahora que lo pienso…podemos hacer un trato… Yo tengo vacaciones de navidad hasta el 8. Si fingimos todos que mi “2012 bloguero” dura hasta entonces y que como este año no ha hecho mucho frio sigue siendo “medio otoño”, puedo tachar alguna cosa de mi lista de cosas pendientes y empezar mejor el año. Además esta semana ¡SEGURO que puedo sacarle 5 horas al día para hacer cosas relacionadas con el blog!.

¡Mierrrda!. Ya estoy no cumpliendo mi único propósito de año nuevo…Bien empezamos…

Como podéis sospechar la mayoría de las fotos de esta entrada son sacadas de pinterest (uno de mis descubrimientos del 2012).

happen

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