Un bizcocho para los abuelos y una cocina muy vintage

por memyselfandmykitchen

cake lado

Me estoy convirtiendo en una mala nieta: con tanta tarta de cumpleaños, tanto teanner, tanto invento ¡tengo a mis abuelos abandonados! Ultimamente les visito menos, hago dulces hasta a desconocidos y estos pobres no prueban bocado…Pero no os preocupéis, que ahí está mi madre para recordármelo (con toda la razón del mundo) y para organizarnos a todos. ¿El plan? Un par de sesiones en casa de los suso dichos con ellos (con mi abuela porque mi abuelo el pobre lleva una racha más de sofá que de maratones) y con Ana, la chica que les cuida, para que aprenda un par de recetas de bizcochos.

cake arriba

No os creáis que lo de los “baking sessions” fue algo al azar que se le ocurrió a la astuta (por no decir deliciosa, que de una madre, como que suena un poco raro) Marta. No no, Marta sabe que yo por montar mi tenderete con moldes, manzanas, papel de hornear y balanza MA-TO. El problema es que ella no contaba con el lio que iba a montar…

mmmm

Como ni mi abuelo ni mi abuela son muy fans del chocolate y ya andan los pobres con sus achaques, pensé en un bizcocho fácil y sano, un bizcocho de manzana que no llevase mucha mantequilla. Lo encontré en este blog que se está convirtiendo en uno de mis blogs de cabecera. Con receta (y unas cuantas cosas en mano, aunque no las moras que pedía la receta original), para allá que me fui el sábado pasado. Por supuesto me lleve a Elena y la cámara, porque ya sabía yo que le podíamos sacar partido a la cocina “vintage”, que no vieja de mi abuela con sus baldosas de cuadros verdes. Encima cuando llego veo que el bote donde guardan la harina no solo es verde, sino que más vintage todavía que las baldosas. Esto va bien, esto va bien me dije a mi misma.

cake

Poco a poco empezaron a aparecer las “deficiencias” de la cocina vintage y aquello empezaba a parecer un circo: saco el peso de ikea y no funciona. “Mamá, vete a tu casa a por uno anda, que así no se puede” digo yo. “Pero hija, ¿no te vale con unos vasos de yogur?” responde ella. ¡Pecado capital Marta, pecado capital! Yo no soy ni fan de la leche condensada en los postres ni de las medidas a base de vasos de yogur. Si estás en medio del campo sin acceso al mundo civilizado…bueno, pero donde haya un peso…Mas que por los vasos de yogur en sí por las recetas que los utilizan (y digo esto sin ánimo de ofender a nadie, que sé que hay muchos fans del bizcocho de yogur). “Por cierto mamá, ya que estás, trae también un molde redondo, que en este que tienen no creo que me quepa toda la masa”. Mi abuela a todo esto ya había cogido el peso, cual McGyver dispuesta a arreglarlo. “Abuela que no lo puedes arreglar, que se ha roto, además te he traído un proyecto de cuello que quiero que me enseñes a cerrar”. Pues nada, ella ahí seguía.

corte

cortf

Para cuando volvió mi madre con el peso y el molde yo ya estaba buscando ruibarbo con Ana en el ordenador para ver si hablábamos de la misma fruta y ella me estaba diciendo que su cuñada que vive en Rumanía mandaría algo porque allí tienen un montón. ” ¡ay Ana qué lianta eres!”, típica expresión de mi madre, pero oye, si vamos a hacer un bizcocho, será mejor estar entretenida que no hacerlo aburrida perdida pero con precisión alemana, ¿no?

manosmolde

masa1

prep5

sin horno2

Pues eso, que entre foto y foto, ingrediente e ingrediente y dictado a ana de la receta, hasta me fijé en un juego de desayuno que tiene mi abuela de toda la vida y que siempre me ha parecido LO MÁS FEO DEL MUNDO. Ahora, viendo que se llevan los platos duralex y que parece que lo feo mola, le vi hasta su atractivo, así que, no por primera ni por última vez le pedía a mi abuela si podía descabalgarle una vajilla llevándome solo una taza y un plato. Ella, por supuesto, encantada de la vida. ¿A que es fea, pero guay a la vez? Si fuese medio fea medio mona no molaría, para ser guay tiene que ser fea de narices.

taza fea

Mientras estaba el bizcocho en el horno nos pusimos con el cuello…Yo que estaba orgullosa de mi hazaña: un cuello en menos de un mes, para cuando lo vio mi abuela no me quedó ni el más mínimo ápice de orgullo. Ella, que es doña perfeccionista y que aprendió a hacer punto en el colegio como nosotros aprendemos inglés no hacía más que sacar defectos: pero “¿cómo has hecho esto?”, “yo qué sé abuela,  vi un video en el youtube, y me puse a hacer lo que hacía la chica”. Pues resulta que la chica no tuvo en cuenta unas cuantas cosas que son la base de cualquier bufanda/cuello de punto bien hecha y que, según la abuela sabe cualquiera. Por lo menos nos reímos viéndola hacer y deshacer puntos y yo alucinaba: no ve tres en un burro y tiene un pulso que parece que está a 20º bajo cero, pero ella hace y deshace como una maestra y nosotras que vemos y que el pulso, aunque no perfecto, lo tenemos algo mejor…¡no damos pie con bola!

patio8

agujas

El bizcocho en sí no lo probé porque se lo dejé a ellos para los siguientes días, pero he recibido buen feedback, así que ¡coge los trastos y vete a casa de tus abuelos a alegrarles la mañana!. Encima son lo más agradecido del mundo: hazle una tarta a una amiga y o no, que tiene que adelgazar o no, no me gustan las tartas con…lo que sea. A tus abuelos les hagas la chapuza que les hagas, solo con saber que la has hecho tú, ¡les vale!. Si encima te vas a su casa y les alteras un poco la rutina de todos los días, bueno, entre la actividad de cuando vas y lo que les da de sí el contárselo durante una semana a sus amigos del barrio, ¡encantados de la vida!

trozo

receta

Anuncios